En mediciones eléctricas la principal dificultad que encontramos al intentar medir cualquiera de las magnitudes relacionadas con la energía eléctrica, es la de encontrar los métodos que permitan “hacerlas visible” para luego poder cuantificarlas. A grandes rasgos, si pensamos en instrumentos de mediciones eléctricas en donde el instrumento indicador este compuesto en su parte visible por una aguja que se desplaza sobre una escala graduada, podemos generalizar y decir que existen dos métodos empleados para medir magnitudes eléctricas, el método de deflexión y el método de detección de cero.
En los casos en donde la lectura se realiza directamente en función del desplazamiento o deflexión que produce el desplazamiento de la aguja indicadora, el método empleado es el de deflexión. Por ejemplo, si lo que queremos conocer es la intensidad de corriente eléctrica que circula por un circuito, introducimos un amperímetro en el cual la deflexión de su aguja indicadora será proporcional a la intensidad de corriente en el circuito.
