Principio de funcionamiento de los Instrumentos de Medida

En apuntes anteriores se mencionó que un instrumento indicador, o instrumento de medida con dispositivo indicador, hace referencia al “instrumento de medida que produce una señal de salida con información sobre el valor de la magnitud medida”. De esta forma se puede hacer agrupar los instrumentos en dos grandes grupos en función de la forma en la cual presentan los valores de medida: instrumentos analógicos e instrumentos digitales. A continuación, veremos el principio de funcionamiento de los mismos.


A continuación, veremos el principio de funcionamiento de los mismos.


 Galvanómetro

El galvanómetro de D´Ansorval, en honor a quién lo inventara en 1882, es también conocido como Instrumento de Bobina Móvil e Imán Permanente (IPBM) y consiste en un instrumento de medida que, al igual que el resto de instrumentos magnetoeléctricos, produce la deflexión de una aguja sobre una escala al ser atravesado por una corriente eléctrica.
 
Este instrumento es el resultado de los trabajos realizados durante el siglo XVII por investigadores como Hans Oersted, Johann Schweigger, André-Marie Ampère, Sir W. Thomson (Lord Kelvin) y Luigi Galvani, quienes estudiaron los efectos de la interacción entre los campos magnéticos provistos por imanes y los generados por corrientes eléctricas al circular por un arrollamiento.

A rasgos generales el galvanómetro se compone de los siguientes elementos:
 
    - Campo magnético estacionario; 
    - Bobina móvil; 
    - Medios para detectar la deflexión angular de la bobina, 
    - Dispositivo que produce el par recuperador de la bobina; 
    - Sistema de amortiguamiento.

El campo magnético estacionario es provisto por un imán permanente, el cual generalmente se encuentra vinculado a un núcleo ferroso que posee el espacio dentro del cual colocar la bobina móvil junto a su núcleo y eje de rotación. De esta forma, el campo magnético es direccionado hacia la misma y, cuando circula corriente a través de ella, se produce un campo magnético que, al interactuar con el del imán causa la deflexión de la bobina. Esta deflexión será proporcional a la intensidad de la corriente eléctrica que circule por ella.

Con el fin de reducir el rozamiento producido sobre el eje de rotación, la bobina móvil pivota sobre dos cojinetes de zafiro de muy pequeña fricción y, en ocasiones, los mismos descansan sobre muelles que tienen como fin absorber las vibraciones producidas en el traslado del instrumento.

Como medio para detectar la deflexión mencionada se vincula una aguja indicadora al conjunto de la bobina móvil. El extremo opuesto de dicha aguja se desplaza sobre una escala al cual permite cuantificar la deflexión producida.

A los extremos del eje de rotación se colocan dos muelles antagonistas, los cuales cumplen varias funciones. Desde el punto de vista eléctrico conectan la bobina con los bornes del instrumento y, desde el punto de vista mecánico amortiguan los movimientos de la bobina cuando circula corriente eléctrica por ella evitando daños en el instrumento a la vez que la retornan a su posición de reposo una vez que deja de circular la corriente eléctrica por ellas.
 
Como bien se mencionó, el movimiento de rotación de la bobina será proporcional a la intensidad de corriente que circula por la bobina y, dado que es capaz de producir este movimiento a partir de pequeñas corrientes es utilizado como elemento indicador en diversos instrumentos de medida. A su vez, siendo que el campo magnético provisto por el imán es estacionario, la bobina solo puede ser alimentada con corriente continua, caso contrario, la misma comenzaría a oscilar, siendo detectada las deflexiones solo a frecuencias bajas.




Instrumento de Hierro Móvil
 
El instrumento de hierro móvil basa su principio de funcionamiento en el movimiento de rotación de una lámina de hierro producido por un campo magnético. Si bien existen dos tipos de instrumentos de bobina móvil (por repulsión o atracción), en ambos casos la corriente a medir circula por una bobina, la cual, al ser atravesada produce un campo magnético induce el movimiento de una lámina de hierro.

Instrumento de hierro móvil por repulsión
 
Este instrumento posee dos pequeñas láminas de hierro alojadas dentro de la bobina, una fija, y otra móvil vinculada mecánicamente a un eje de rotación y a la aguja indicadora. Cuando circula corriente por la bobina se produce un campo magnético alrededor de esta, magnetizando a ambas láminas de hierro. Estas se repelen al ser polarizadas en el mismo sentido. Dicha repulsión será proporcional a la intensidad de corriente que da origen al campo magnético.

Al igual que otros instrumentos analógicos, la aguja se desplaza sobre una escala permitiendo observar las variaciones producidas en la magnitud a medir, posee un juego de contrapesos para balancear la aguja, y un par de resortes o muelles antagonistas que permiten que la aguja retorne a la posición de reposo a la vez que suavizan los movimientos de la misma.



En este tipo de instrumento el tipo de corriente a medir no influye en el principio de funcionamiento de los mismos ya que, en corriente continúa los polos del campo magnético generado no varían, manteniendo la repulsión de las láminas constantes. Y en el caso de corriente alterna, en cada cambio de hemiciclo positivo a negativo -y viceversa- la polaridad del campo inducido en cada lámina varían de la misma forma, manteniendo constante la repulsión.

Instrumento de hierro móvil por atracción
 
Los instrumentos de hierro móvil por atracción están formados por una bobina y una única lámina de hierro. Cuando se forma un campo magnético alrededor de la bobina, este atrae a la lámina de hierro al interior de la bobina cómo ocurre con los solenoides.
 
Aprovechando este movimiento la lámina se encuentra vinculada a un eje de rotación y la aguja indicadora. De esta forma, el ingreso de la misma se produce la rotación de dicho eje y, en consecuencia, el desplazamiento de la aguja sobre la escala.



Al igual que en los instrumentos por repulsión, su principio de funcionamiento no varía como consecuencia del tipo de corriente que se desee medir dado que el cambio, o no, del campo magnético no producen cambios sobre la atracción de la lámina de hierro hacia el interior de la bobina.

Instrumentos Electrodinámicos
 
Este tipo de instrumentos comparten el mismo principio de funcionamiento que los instrumentos de bobina móvil e imán permanente, con la diferencia que el campo magnético fijo es producido por una bobina. Los instrumentos electrodinámicos se distinguen de los ferrodinámicos por la sola diferencia de que los segundos poseen un núcleo ferroso.

Dado que ambas bobinas son conectadas al mismo tipo de corriente que se desee medir, los campos magnéticos producidos acompañaran las variaciones de las corrientes que los originan. Esto permite que este tipo de instrumentos puedan ser utilizados en mediciones de corriente continúa como de corriente alterna.





Siendo que, en estos tipos de instrumentos los campos magnéticos fijo y móvil son consecuencia de las corrientes eléctricas que los atraviesen a cada una de las bobinas y, teniendo en cuenta que estas pueden ser conectadas al sistema que se desee medir en forma independiente una de la otra, pueden ser utilizados cómo vatímetros. Por tal motivo, este tipo de instrumentos será abordado con mayor profundidad en apartados posteriores.

Sistemas de amortiguamiento
 
El comportamiento dinámico de los instrumentos mencionados se puede observar teniendo en cuenta lo siguiente. Cuando se aplica una corriente constante, la aguja de los mismos se desplaza sobre la escala hasta alcanza una posición de equilibrio, donde la fuerza electromagnética es contrarrestada por una fuerza de retorno (normalmente de un resorte).
 
Sin embargo, cuando la corriente cambia bruscamente, la aguja responde de acuerdo con las leyes de la dinámica de los sistemas de oscilación, ya que el sistema móvil tiene masa, inercia y está sujeto a amortiguamiento. En estas circunstancias el sistema oscila alrededor de la posición de equilibrio porque la inercia hace que la aguja tienda a sobrepasar su objetivo cada vez que cambia de dirección. Estas oscilaciones continuarán hasta que el sistema pierda suficiente energía para detenerse en su posición de reposo. Para evitar esto, se recurre a sistemas de amortiguamiento con el fin de que las oscilaciones de la aguja disminuyan rápidamente permitiendo obtener una lectura estable y precisa.
 
De acuerdo al diseño de los sistemas de amortiguamiento pueden darse distintas situaciones. En el caso de sistema subamortiguado (con poco amortiguamiento) la oscilación se producirá durante un período prolongado, mientras que uno sobreamortiguado (con demasiado amortiguamiento) esta tardará mucho en alcanzar su posición final sin oscilar.

Desde el punto de vista práctico, si la aguja oscila durante mucho tiempo, puede ser difícil obtener una lectura estable, lo que hace que el instrumento sea menos eficiente. Por otro lado, si el sistema está sobreamortiguado, puede tardar mucho tiempo en alcanzar su posición final, lo que también puede ser inconveniente en mediciones rápidas. Por lo tanto, el diseño ideal busca un equilibrio para que el sistema alcance rápidamente su posición de equilibrio con pocas oscilaciones.
 
Existen diversos métodos de amortiguamiento empleados en instrumentos de medida como los mencionados, sin embargo, se puede generalizar y clasificarlos de acuerdo al principio empleado para tal fin: magnético y neumático.

Los sistemas magnéticos se basan en el principio de inducción electromagnética de Faraday, que establece que cuando un conductor se mueve dentro de un campo magnético, se generan corrientes inducidas en el conductor. Estas corrientes inducidas, conocidas como corrientes de Foucault, generan a su vez un campo magnético que se opone al movimiento original.

Desde el punto de vista constructivo generalmente incluyen una placa conductora, a menudo de cobre o aluminio, que se mueve en el campo magnético generado por un imán fijo. A medida que el sistema móvil, como la bobina o la aguja, se desplaza, induce corrientes en la placa conductora. Las corrientes de Foucault resultantes crean un campo magnético opuesto que actúa como resistencia al movimiento, ralentizando y amortiguando las oscilaciones del sistema sin introducir fricción mecánica.

Este tipo de amortiguamiento es altamente efectivo porque la fuerza de frenado es proporcional a la velocidad del movimiento. Cuando el sistema móvil se mueve rápidamente, las corrientes inducidas son mayores, lo que genera una mayor fuerza de oposición. A medida que el movimiento disminuye, también lo hacen las corrientes inducidas, permitiendo que el sistema se estabilice gradualmente. Esta característica asegura que el instrumento no oscile de manera prolongada, alcanzando una posición de equilibrio de manera controlada y sin introducir retardos excesivos.



En el caso de los sistemas de amortiguamiento neumático, el más empleado es el que basa su funcionamiento en la resistencia que el aire ofrece al movimiento de una parte móvil, lo que reduce la velocidad de oscilación y ayuda a que el sistema alcance su punto de equilibrio.

Los sistemas de amortiguamiento por aire constan de un pistón o un disco que está conectado al sistema móvil (como la aguja o la bobina) dentro de una cámara de aire. Cuando la parte móvil se desplaza, este pistón o disco mueve el aire dentro de la cámara a través de pequeñas aberturas o conductos. El aire, al ser comprimido o empujado, genera una fuerza de resistencia que actúa en contra del movimiento de la parte móvil, desacelerando su desplazamiento y, en consecuencia, las oscilaciones.

Ejemplo de este tipo de amortiguamiento es el representado en la figura del Instrumento de hierro móvil por atracción, indicado como “cámara amortiguadora”, en ella puede observarse la cámara propiamente y en su interior la lámina que se desplaza en su interior haciendo las veces de pistón. En este caso, el aire se mueve dentro de la cámara por el espacio libre entre la lámina y las paredes de la cámara.

Instrumento de inducción
 
Los instrumentos de inducción, en su configuración más sencilla, constan de un electroimán en forma de “O” con una pequeña ranura, la cual constituye el entrehierro dentro del cual se coloca un disco móvil de aluminio. Este disco se encuentra vinculado a un eje sobre el cual puede rotar.

Al circular una corriente alterna por la bobina del electroimán se crea un campo magnético variable que, al cortar al disco de aluminio inducen en él corrientes de Foucault que, a su vez, crean otro campo magnético variable opuesto al que le diera origen. Como resultado, la oposición de los campos magnéticos produce la rotación del disco de aluminio.

Como en el caso de los instrumentos antes descriptos, este movimiento de rotación puede ser aprovechado para producir el desplazamiento de una aguja e incorporar alguno de los sistemas de amortiguamiento mencionados.



Una de las aplicaciones más generalizadas de este tipo de instrumentos es su aplicación como medidor de energía eléctrica utilizado tanto en uso domiciliario cómo industrial. En estos casos los instrumentos presentan una serie de modificaciones con respecto a la expuesta anteriormente.

En los medidores de inducción monofásicos hay dos electroimanes: uno en derivación y otro en serie, cada uno generando campos magnéticos relacionados con el voltaje y la corriente. El electroimán en derivación está asociado con el voltaje de la red, y el electroimán en serie, con la corriente de carga. Los dos campos magnéticos interactúan para mover un disco de aluminio, que rota en proporción a la energía consumida. Este movimiento de rotación es aprovechado por contadores mecánicos que registran la energía consumida por la/s carga/s conectada/s al instrumento.



En estos instrumentos se incorporan bandas de cobre que ayudan a ajustar el flujo magnético que pasa por el núcleo del electroimán de derivación. En algunos medidores, el flujo producido por el electroimán en derivación (asociado al voltaje) no está en fase con el flujo magnético producido por la corriente de carga. En estos casos las bandas permiten ajustar el desfase y así asegurar que los dos flujos interactúen correctamente, creando un par motor adecuado en el disco móvil.

Siendo que aún no se han abordados temas relacionados a la medición de energía eléctrica, el principio de funcionamiento de este instrumento será ampliado en apartados posteriores.

Instrumento de láminas vibrantes
 
Este instrumento es utilizado en la medición de frecuencia eléctrica, por tal motivo, es conocido como frecuencímetro de lengüetas. Estos instrumentos se caracterizan por su diseño simple y su capacidad de ofrecer una lectura directa.

Su principio de funcionamiento se basa en la resonancia mecánica de una serie de lengüetas metálicas ajustadas a diferentes frecuencias específicas. Cuando se aplica una señal eléctrica de corriente alterna al dispositivo, la lengüeta cuya frecuencia de resonancia coincida, o se aproxime, con la frecuencia de la señal comenzará a vibrar. A su vez, las lengüetas vecinas también vibraran, pero con una intensidad menor. Des esta forma, podemos encontrar situaciones donde, según la frecuencia que se este midiendo, la lectura será directa o aproximada en función de la forma en la que se produzcan estas vibraciones.

De lo dicho puede deducirse que este tipo de instrumentos solo puede utilizarse a frecuencias bajas y con un pobre nivel de exactitud.




Instrumentos digitales 

Los instrumentos de medida digitales se caracterizan por mostrar los valores de medida por medio de cifras numéricas a través de un display. Esto permite evitar errores a la hora de realizar la lectura del instrumento tales como errores de paralaje o de aproximación al intentar leer posiciones de la aguja indicadora cuando esta se halla entre dos marcas de una escala.

Siendo que los parámetros a medir se presentan de forma analógica, los instrumentos digitales realizan una serie “pasos intermedios” desde que se toma la medida de forma analógica, hasta que esta es mostrada por el display por medio de su equivalente digital. Esta serie de pasos puede resumirse en cuatro etapas: acondicionamiento, conversión analógica-digital (ADC), lógica y, conteo y muestra del valor de medida.
 


En la etapa de acondicionamiento, la señal de entrada es preajustada a niveles de tensión de corriente continua que se encuentren dentro del rango del conversor analógicodigital. En la siguiente etapa, el conversor ADC toma la señal pre acondicionada y la convierte en una señal digital. Para esto se realiza un muestreo de la señal según una base de tiempo, por cada muestreo se cuantifica a la señal en valores discretos para luego ser codificados, generalmente en forma binaria. De lo dicho, se entiende que la sensibilidad, rango y número de dígitos (o cuentas) del instrumento quedan determinados por estas etapas.



La información generada por el conversor ADC, al llegar a la etapa lógica es procesada de acuerdo a las funciones programadas en la misma para finalmente mostrar el valor numérico del resultado de medida en el display del instrumento.

Los instrumentos de medida digitales presentan generalmente una impedancia de entrada considerablemente alta en comparación con los instrumentos analógicos. Por ende, al conectarse a un circuito o sistema, el instrumento digital prácticamente no afecta la corriente del mismo, lo que resulta muy importante para no alterar el comportamiento de la señal a medir. La alta impedancia de entrada es posible gracias a componentes activos como los amplificadores operacionales, que permiten minimizar el consumo de corriente de la señal que ingresa al instrumento en la etapa de acondicionamiento de la señal.















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